Descifrando las señales que nos emite nuestro cuerpo

Descifrando las señales que nos emite nuestro cuerpo

Muchas veces no nos damos cuenta hasta que es demasiado tarde, pero si escuchamos con atención a nuestro cuerpo, podemos ahorrarnos muchos sustos leves o, en el peor de los casos, graves enfermedades.

Continuamente nuestro cuerpo nos emite señales, sobre todo, cuando algo no marcha del todo bien, ¿quieres algunos trucos para codificar los mensajes ocultos de tu cuerpo? Sigue leyendo…

Peso inestable

Es frecuente que las personas suban y bajen de peso según su dieta o estilo de vida, pero si alguien pierde o gana peso sin explicación alguna o de forma repentina y rápida, puede representar un claro indicio de que algo no anda del todo bien.

Cambios físicos

La piel es el órgano más grande, sirve para proteger todo lo que hay dentro del cuerpo humano y su apariencia te puede indicar cómo te encuentras por dentro. Debes saber que algo te falta si notas algún cambio en la textura de tu piel como resequedad o manchas, labios partidos, uñas débiles y quebradizas o si se te cae el cabello en exceso.

Falta de energía y cansancio generalizado

Un cuerpo saludable presenta energía y bienestar, por lo que es necesario que consultes a un médico si presentas constantemente un cansancio inexplicable, fatiga, debilidad o dificultad para realizar cualquier actividad. Cuando el cuerpo está sano, se siente balanceado, por lo que al mostrar cansancio está diciendo que algo no está bien y que posiblemente habrá más síntomas pronto.

Cicatrización

Una forma sencilla de saber cómo están actuando tus células en tu interior es observando tu cicatrización. Si te lastimas y tú piel está tardando mucho en regenerarse te puede indicar que algo no marcha del todo bien.

Solo me duele de vez en cuando

Si te duele «de vez en cuando» es que es algo repetido, presta atención. El dolor es un mecanismo de tu cuerpo para avisarte que algo va mal, escucha a tu cuerpo, te está dando señales.

Insomnio

A pesar de querer descansar, el cuerpo aún mantiene activo este sistema de alerta y le cuesta redirigir la energía para dormir. Si es continuado, quizá algo no está funcionando como debería.

Ya sabes, escucha a tu cuerpo y… ¡te ahorrarás muchos problemas!